| ALMERÍA | 5 | 4 | DARKHOLE |
| Darío | (-) | (-') | J. Valin |
| Sergio | (-') | M. Jarari | |
| Darío | (-' | A. Essachi | |
| Sergio | (-' | J. Valin | |
| Darío | |||
| T. Amarillas:Darío | |||
| Árbitro: Alberto Ferreira | |||
| Incidencias: 50 espectadores |
Un suspiro de alivio recorrió a toda la tripulación de la Pinta cuando Rodrigo de Triana gritó su famoso «tierra». Algo parecido debió pasar la otra tarde en Barceló.
El júbilo se apoderó de los (pocos) jugadores del Almería; por fin, con lucha y bravura, y con la calidad que solo un cuellarano puede aportar, el equipo se alzó con una merecida victoria. Fuerza y calidad, velocidad y regate, pase y desmarque; todos estos binomios (y algunos más) se pudieron ver en un magnífico partido.
El partido comenzó más tarde de lo esperado por la falta de jugadores del equipo rival. Pasados los minutos, y viendo que no iba a llegar el quinto integrante de Darkhole, el árbitro dio comienzo al partido. Darkhole jugó con cuatro hasta casi el final de la primera parte.
El inicio del partido no fue tan fácil para el Almería como se preveía al principio; a pesar de ir con uno más, se sufrió más de lo esperado, con varios contraataques que no acabaron en gol de milagro.
Darío abrió el marcador a 4 o 5 minutos con un gol de bandera (no sería el primero). Fiel a su estilo y aprovechando sus cualidades técnicas, se regateó a varios defensas y, finalmente, para rematar la faena, se mareó al portero como solo los grandes saben hacer.
El júbilo se apoderó de los (pocos) jugadores del Almería; por fin, con lucha y bravura, y con la calidad que solo un cuellarano puede aportar, el equipo se alzó con una merecida victoria. Fuerza y calidad, velocidad y regate, pase y desmarque; todos estos binomios (y algunos más) se pudieron ver en un magnífico partido.
El partido comenzó más tarde de lo esperado por la falta de jugadores del equipo rival. Pasados los minutos, y viendo que no iba a llegar el quinto integrante de Darkhole, el árbitro dio comienzo al partido. Darkhole jugó con cuatro hasta casi el final de la primera parte.
El inicio del partido no fue tan fácil para el Almería como se preveía al principio; a pesar de ir con uno más, se sufrió más de lo esperado, con varios contraataques que no acabaron en gol de milagro.
Darío abrió el marcador a 4 o 5 minutos con un gol de bandera (no sería el primero). Fiel a su estilo y aprovechando sus cualidades técnicas, se regateó a varios defensas y, finalmente, para rematar la faena, se mareó al portero como solo los grandes saben hacer.
El goleadorPoco después, como es común en este equipo, llegó el empate del equipo rival a causa de un fallo defensivo. El partido siguió su curso con un ir y venir de los equipos, destacando la labor de Sergio (un servidor), que esta vez saltó al campo como jugador y sorprendió a propios y extraños. Tras dos fuertes disparos que no lograron entrar (uno al larguero y otro al palo), Sergio se inventó un disparó al borde del área que el portero no consiguió ver. Poco después, y para no faltar a la tradición, Darkhole (ya con 5), empató el partido.
La segunda parte comenzó con un tempranero gol de Darío que no voy a describir, porque no me acuerdo, pero sí quedó en la memoria que fue un golazo, como todos los de la noche. Otro gol que fue contestado por Darkhole.
Mientras tanto, unos metros atrás, Kameni (digo, el Negro) hacía de las suyas, haciendo gala de unos reflejos innatos (adquiridos en el Serengeti ni más ni menos). Es para alegrarse el descubrimiento de otro portero, ya que nos asegura un buen cerrojo atrás cuando por unas razones u otras no juegue el titular (Sergio).
El Negro ahuyentando los balonesAunque parecía que el partido había acabado, hubo mucho más. Tochi lo seguí intentando desde la parte ofensiva, acabando un partido como empezó, con un claro regusto ofensivo que posibilitó la consecución de los goles de Darío y Sergio.
Sergio después del partido
A pocos minutos del final, llegó el GOL. Lo pongo con mayúsculas porque fue un gol de otro planeta, de lo mejores (si no el mejor) de la historia de nuestro equipo. Darío, en lo que parecía una jugada sin importancia, hizo un sombrero a un jugador rival y después de regatearse a algún defensa más, terminó por regatearse al portero, para culminar con un gol para el recuerdo. Y no acabó ahí; Darío, pletórico, le dedicó el gol a su novia, acercándose a besarla cual película americana. Arrancó aplausos y todo.
El partido acabó con un gol de Darkhole, y con un «acojone» en las bragas brutal en los último segundos del partido.
Me curraría un buena conclusión, pero creo que sobran las palabras (también influye el que tenga hambre), y hablar bien de Darío (y del equipo en conjunto también) sería embrutecer con un término tan aséptico tamaña actuación.
En fin: ESPECTACULAR.
A pocos minutos del final, llegó el GOL. Lo pongo con mayúsculas porque fue un gol de otro planeta, de lo mejores (si no el mejor) de la historia de nuestro equipo. Darío, en lo que parecía una jugada sin importancia, hizo un sombrero a un jugador rival y después de regatearse a algún defensa más, terminó por regatearse al portero, para culminar con un gol para el recuerdo. Y no acabó ahí; Darío, pletórico, le dedicó el gol a su novia, acercándose a besarla cual película americana. Arrancó aplausos y todo.
El partido acabó con un gol de Darkhole, y con un «acojone» en las bragas brutal en los último segundos del partido.
Me curraría un buena conclusión, pero creo que sobran las palabras (también influye el que tenga hambre), y hablar bien de Darío (y del equipo en conjunto también) sería embrutecer con un término tan aséptico tamaña actuación.
En fin: ESPECTACULAR.
Texto y diseño: Sergio Milán
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