Este es un artículo de opinión, y no tiene porqué corresponder necesariamente con la opinión del equipo o del administrador del blog.
Hay quienes dicen que en los partidos importantes, los grandes jugadores resaltan por encima de los demás. En mi opinión, son los grandes equipos los que tienen que demostrar su valía en ciertos partidos. La victoria siempre es gracias a todos, y la derrota culpa de todos, por lo que buscar un culpable nunca ayuda al equipo.
Los errores siempre se deben corregir, y si es en equipo mejor. En el primer partido, no supimos jugar a uno de los rivales más flojos de la categoría. Tras una buena primera parte, llegó el declive en la segunda. El equipo defiende bien durante gran parte del partido; el problema viene cuando el equipo pierde el control en la defensa. Contra Interpro, uno de los rivales más duros de la liga, se hizo una gran primera parte en defensa, pero en la segunda parte encajamos tres goles en ocho minutos, algo impensable en el descanso.
El hecho de que vayamos por delante en un partido requiere una concentración muy alta, tanto en defensa como en ataque. Los delanteros deben defender igualmente, contra Interpro se encajaron algunos goles por tener ellos más atacantes que defensas nosotros. Ante grandes rivales se debe defender en zona y nunca hacer un marcaje individual, porque ellos tienen jugadores más habilidosos, que pueden romper el marcaje con más facilidad.
Nuestro próximo rival en liga, el Organillo, es un equipo asequible (siempre que no se haya reforzado respecto a la temporada pasada). Por tanto, en este tipo de partidos se debe atacar con más jugadores, y dejar la defensa un poco más de lado. A pesar de esto, ellos tienen un delantero con muchísimo cuerpo al que es imposible quitarle el balón de forma fortuita. A este jugador hay que dejarlo un poco más libre en ataque y sorprenderlo con velocidad, ya que esa no es su mejor virtud.
Por lo tanto, este partido debe acabar en victoria; todo lo que no sea ganar sería un fracaso. El equipo va mejorando cada jornada y llegará a un nivel óptimo, así que no debe ser una utopía conseguir la victoria ante este tipo de rivales.
Después de este sermón, no pretendo convertirme en entrenador ni dar ningún tipo de órdenes, mi única intención es dar mi opinión, y si mi opinión puede ayudar al equipo, mucho mejor.
Texto: Ismael Milán
Revisión: Sergio Milán
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2 comentarios:
Grande sergio!!!!! te queremos!!
bestial articulo
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